10.12.11

A lo largo de la vida, nos preguntamos muchas cosas, cosas sencillas como que ropa ponerse, de que color comprarse los zapatos, y cosas así, pero otras son las que más nos dan a pensar, podemos estar días y días dándole vueltas y no le conseguimos sacar una solución, una respuesta que nos valga, ¿Por qué?, esa es la pregunta ¿Por qué? Nos hace plantearnos situaciones, nos agobia, e incluso alguna que otra vez nos hace llorar, pero también mientras que le buscamos la respuesta, podemos hasta sonreir, esa es de la clase de preguntas que pocas veces tiene respuesta, nos pase lo que nos pase nos va a pasar, y hay que aceptarlo, hay que buscarle el lado bueno a todo, pero sí, es fácil decirlo, pero difícil hacerlo, hay clases de porque, por ejemplo, el ¿Por qué me habla así? ¿Por qué contesta de esa manera? o incluso, ¿Por qué todo me pasa a mi? Pero al decir eso, es que ya nos ha pasado algo, y por mucho que nos lamentemos no hay marcha atrás, incluso el mayor de los problemas tiene solución, será la mayor de las soluciones, difícil de encontrar, no es imposible encontrarla pero siempre y cuando que no dejes de buscarla, no mires el pasado porque hecho está, sino el presente, vivelo día a día como si fuera el último, no mires mucho el futuro porque en algún momento te arrepentiras de que haya llegado, disfruta de cada hora al máximo, y no eches cuentas a las palabras que vayan a hacer daño, si no a las palabras que de verdad lo que buscan es que poco a poco encuentres la felicidad en ti mismo, a veces te dolerán esas palabras, pero es porque a veces la verdad duele, a veces dirás que es verdad lo que te están diciendo y a veces negarás todo por completo, pero solo tú sabes lo que quieres que pase, solo tú sabes lo que sientes y solo tú eres capaz de mover ficha, y siempre serás la que en ese momento sienta que es lo mejor, solo tú sabes cuando darle principio a algo y cuando darle un final.