Es raro,¿sabéis? Hay infinitas personas que aseguran haber encontrado a sus media naranja en lugares y ocasiones tan románticas como por ejemplo, en un viaje a Paris, o tropezando accidentalemente en una calle llena de gente.Pero esque no hace falta ninguna de estas cosas, no sé, suerte más bien se podría decir, pero llegando a mis aires incrédulos, diré que demasiada. Eso no es suerte, no que va. No hay palabras para describirlo, pero más o menos;los planetas se alinean, y el foco del teatro te alumbra, solo a ti, y entonces aplausos y música, música celestial que escuchas aún estando en una barra de un bar... Es entonces cuando esa persona que quizás apenas conozcas, o no, se convierte en el único ser capaz de hacerte sonreir hasta en los momentos más serios. Bueno, al menos... Eso es lo que dicen...